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Las Historias mentales de nuestra Autoestima

La falta de autoestima se ha convertido en una epidemia en nuestra sociedad. La autoestima, parece ser la responsable de nuestros sentimientos de bienestar o malestar, e incluso de tener éxito en la vida. No tener una buena autoestima es motivo de consulta, y causa de mucho dolor.

Pero, ¿qué es la autoestima? La autoestima es la opinión que tenemos de nosotros/as mismos/as, es decir, una historia mental de lo que crees que vales y de cuánto crees que mereces. Total, la autoestima consiste en un montón de pensamientos y opiniones acerca de tí mismo/a. Si tus opiniones son positivas, tu autoestima también lo será y al revés. Y esto es un punto clave: la autoestima es una opinión no un hecho.

 

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La Autoestima es una opinión no un hecho

Estas historias mentales de nosotroso/as  mismos/as, se construyen a lo largo de nuestra vida, a través de las opiniones o proyecciones que han volcado sobre nosotros/as otras personas y en algunos casos ha determinado la manera de interpretar nuestras acciones en el mundo. No solamente no son nuestras, sino que no son realidades.

Algunas de nuestras historias mentales son duras y nos generan dolor e inseguridad. Pero si miramos bajo lupa, e indagamos en el pasado, puede que en algún momento de nuestra vida, nos haya servido para algo.

Por ejemplo, recuerdo el caso de una chica, que ante su inseguridad de “no ser lo suficientemente capaz”, estudiaba en exceso y sacaba muy buenas notas. Estudiar, reducía momentáneamente sus sensaciones y pensamientos de incapacidad, y además aprobaba. Pero al mismo tiempo, se convertía en una trampa, es decir, la historia nunca se iba, sólo desaparecía por un tiempo con el aprobado, y volvía a resurgir una y otra vez.

La conducta de estudiar en este caso, es lo que llamamos los psicólogos una estrategia de evitación. Es decir, la acción de estudiar reduce pensamientos y sentimientos de malestar, pero no funciona a la larga…puede ser que te saques las oposiciones, pero la historia no desaparece. De hecho, puede que aumente la intensidad, ya que está teniendo consecuencias positivas (aprobar). Y aunque estudiar es una acción que pareciera ser enriquecedora, no lo es, cuando se hace desde el miedo al fracaso, al autocastigo, al miedo de la opinión de lo otros. Los exámenes se convertían, en pruebas de su valía personal, generando sensaciones de ansiedad.

Esto es desesperanzador, ¿no puedo hacer nada para cambiar la historia? ¿no puedo hacer nada para aumentar mi autoestima? Desgraciadamente no tenemos control sobre lo que pensamos, pero sí de los que hacemos. Y esto es muy importante.

 

 

«No tenemos control sobre lo que pensamos y sentimos pero sí de lo que hacemos»

Vamos por partes:

Lo primero es preguntarte: ¿qué sería para ti tener buena autoestima ?, es decir, ¿qué cosas harías que no estás haciendo ahora?, vamos a dejar de lado las sensaciones, y centrémonos en las acciones. Hagamos el ejercicio, escribe varias acciones que haría ese YO  con muy buena autoestima y que ahora no hace. Apúntalo en un papel .

Segundo, identifica tu historia mental: Tú no eres tu pensamiento. Es importante crear una distancia emocional entre tu Yo y tus pensamientos. El objetivo es no creerte tus pensamientos como si fueran verdades absolutas. Para esto utilizamos estrategias de defusión cognitiva. Te cuento algunas de algunas de ellas, aunque ya te digo que hay muchas para poder trabajar.

A mí me gusta ponerle nombre a esta parte de la mente que es experta en contar historias y que no para nunca de hablar. En consulta tenemos nombres como Dña. EXIGENTE, D. CASTIGADOR, DÑA. CASTÁSTROFISTA. Intenta crear un personaje, ¿cómo sería? ¿qué voz tendría?

Ahora trae el diálogo que te genera “este personaje”. Por ejemplo, Dña. Exigente te podría decir: “Tienes que trabajar más”, “no eres suficiente”, “te vas a equivocar”. Lo tienes…ahora mete la palabra TENGO UN PENSAMIENTO delante de la frase. Es decir, “Tengo un pensamiento de trabajar más”, “Tengo un pensamiento de no ser suficiente”. ¿Te suena igual?, ¿o algo a cambiado?

Esta técnica es la más sencilla, si estas interesado/a puedes escribirme y te enseñaré pequeños ejercicios para que tus pensamientos no dominen tu vida.

Ahora que tienes una buena herramienta, céntrate en una acción que estarías hacer “si tuvieras una buena autoestima” y práctica este ejercicio.

 

 

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