Autoestima y Autocompasión: Más Allá del Botón que Sube y Baja
Imagina que tu autoestima es como un botón de volumen. Algunos días lo tienes en su punto más alto: “Me siento increíble, todo me sale bien, el mundo es mío”. Otros días, sin previo aviso, el botón baja y apenas se escucha tu confianza: “No sirvo para esto, mejor ni lo intento”.
El problema es que muchas personas dependen de ese botón para actuar. Si la autoestima está alta, se sienten capaces y toman acción. Si está baja, se paralizan y evitan hacer lo que realmente les importa.
Desde las Terapias Contextuales, en lugar de depender de que el botón esté en el nivel adecuado para movernos, trabajamos en seguir adelante aunque la autoestima no esté en su mejor momento. Y aquí es donde entra en juego la autocompasión como una alternativa más estable para relacionarnos con nosotros mismos.
El problema de depender del «botón de la autoestima»
Si basamos nuestras acciones en cómo nos sentimos con nosotros mismos en cada momento, nos volvemos esclavos de nuestras fluctuaciones internas.
📌 Ejemplo clásico:
- Día de autoestima alta → «Hoy me veo bien, me siento capaz, voy a esa reunión con seguridad.»
- Día de autoestima baja → «No me siento suficiente, mejor no hablo en la reunión, seguro diré algo tonto.»
🔹 La consecuencia: Terminamos atrapados en un círculo de evitación. Si un día la autoestima está baja y evitamos actuar, reforzamos la idea de que necesitamos sentirnos bien para hacer cosas importantes.
🔹 El peligro: El botón de la autoestima no solo sube y baja sin control, sino que a veces está directamente en manos de factores externos: la aprobación de los demás, los resultados que obtenemos, la comparación con otros… Es un control de volumen que rara vez manejamos nosotros mismos.
Autocompasión: La Alternativa a la Autoestima Condicional
Aquí es donde entra la autocompasión, que es como tener un regulador de energía interna en lugar de depender del botón de volumen de la autoestima. No importa si un día te sientes increíble o si te invade la duda, la autocompasión te permite seguir adelante sin castigarte por no estar “en tu mejor versión”.
📌 Ejemplo con autocompasión:
- Día de autoestima baja → «Hoy no me siento bien conmigo mismo, pero eso no define mi valor. Voy a hacer lo que es importante para mí, aunque mi mente me diga lo contrario.»
Las Terapias Contextuales, como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), nos enseñan que no necesitamos sentirnos bien para actuar. Lo importante es movernos en la dirección de nuestros valores, aunque la autoestima no esté en su punto más alto.
Cómo Pasar del Botón de Autoestima a un Enfoque Más Flexible
En terapia trabajamos en:
🔹 Notar el botón sin depender de él: Reconocer que la autoestima fluctúa y que no necesitamos esperar a que esté “alta” para actuar.
🔹 Defusión cognitiva: Separarnos de pensamientos negativos sobre nosotros mismos y verlos como lo que son: solo pensamientos, no realidades absolutas.
🔹 Valores como brújula: En lugar de actuar en función de cómo nos sentimos, actuamos en función de lo que es importante para nosotros.
🔹 Autocompasión en vez de autocrítica: Enfrentar nuestros días difíciles con amabilidad en lugar de con dureza, aceptando que somos humanos y que no necesitamos ser perfectos para avanzar.
Conclusión: No Esperes a que el Botón Suba para Actuar
Si cada vez que tu autoestima baja decides no hacer lo que realmente te importa, estarás atrapado en un ciclo de validación constante. El verdadero cambio ocurre cuando te das permiso de seguir adelante, sin importar dónde esté el botón ese día.
La autocompasión es lo que te permite seguir tocando tu propia música, incluso cuando el volumen no está al máximo. 🎶💙