
“Quiero recuperar el deseo, pero entre el trabajo, la casa, los niños y el cansancio… lo último que me apetece es sexo”.
Hizo una pausa y añadió:
“No es que no quiera, es que ni siquiera tengo tiempo de pensar en ello”.
Este es un relato que se repite en muchas consultas de sexología. La mayoría de las mujeres que llegan preocupadas por su falta de deseo no tienen un problema de libido, sino un problema de contexto.
Porque, seamos sinceras: una mujer no se excita solo porque le den dos besos o vea un pene en erección, como en las películas. La idea de que el deseo aparece de repente, sin más, es una fantasía del cine. En la vida real, no funciona así.
Si además estamos con la cabeza en modo “mañana hay que llevar a los niños al pediatra, ¿he sacado la ropa de la lavadora?” o peor aún, intentando aprovechar el momento mientras Pocoyó suena de fondo en la tele, difícilmente la excitación va a aparecer.
Porque la sexualidad femenina no funciona con un botón de encendido y apagado. Si el contexto no es adecuado, no hay excitación. Y si no hay excitación, no hay deseo.
Pero para comprender el deseo, primero debemos hablar de sexualidades. Sí, en plural.
Sexualidades: No hay una sola manera de desear
Cada persona tiene su forma única de conectar con el placer. Sin embargo, el problema surge cuando intentamos encajar en un molde rígido, y creemos que tod@s respondemos igual a los mismos estímulos.
📌 Lo que apaga el deseo:
✅ Seguir siempre el mismo guion: El cerebro deja de anticipar el placer.
✅ Convertir el sexo en una tarea más: El deseo se vuelve una obligación.
✅ Reducir la sexualidad al coito: Si no hay exploración, la erótica desaparece.
Aquí es donde entra la gran olvidada: la erótica.
🔥 Deseo masculino vs. femenino: Cómo funciona a nivel biológico
Uno de los mayores malentendidos sobre la sexualidad es asumir que el deseo funciona igual en hombres y mujeres. Pero la ciencia nos dice que no es así.
🔹 El deseo masculino es espontáneo y visual. Se activa fácilmente con estímulos externos y está altamente influenciado por la testosterona. La cantidad de receptores de testosterona en el cerebro de los hombres es significativamente mayor que en el de las mujeres.
De hecho, los estudios en neurociencia han demostrado que el hipotálamo masculino, encargado del impulso sexual, es hasta 2,5 veces más grande que el femenino. Esto explica por qué muchos hombres experimentan deseo con rapidez y sin necesidad de un contexto emocional.
🔹 El deseo femenino, en cambio, es contextual y relacional. Su activación no es instantánea, sino que necesita una serie de condiciones favorables. Las hormonas claves aquí son la oxitocina y los estrógenos, que están más asociadas a la conexión emocional y la sensación de seguridad.
💡 Metáfora clave:
- El deseo masculino es como un microondas: Calienta rápido.
- El deseo femenino es como un horno de leña: Necesita más tiempo y la temperatura adecuada.
📌 Problema: Si seguimos el modelo masculino de la sexualidad, muchas mujeres terminan teniendo relaciones sin suficiente excitación. ¿Consecuencia? El deseo se apaga.
💨 La erótica: el oxígeno del deseo
Si el deseo es el fuego, la erótica es el oxígeno que lo mantiene encendido.
La erótica NO es solo probar cosas nuevas en la cama, sino crear tensión sexual y construir excitación antes, durante y después del encuentro.
💡 Cómo alimentar la erótica en pareja:
✅ Anticipación: Un mensaje sugerente, una mirada, un roce casual.
✅ Juego y exploración: Salir del guion predecible y experimentar sin presiones.
✅ Conexión emocional: Sentirse vista y deseada es clave para que el deseo aparezca.
✅ Cambio de contexto: Pequeños cambios en la rutina sexual pueden reactivar la chispa.
✅ Placer en el día a día: Risas, contacto físico y complicidad refuerzan la erótica.
❌ Cuando seguimos el modelo masculino del deseo
Muchas mujeres han interiorizado la idea de que el sexo debe seguir un guion específico, centrado en la respuesta masculina: rápido, directo y con el orgasmo como meta principal.
Pero, ¿qué pasa cuando mantenemos relaciones sexuales sin suficiente excitación, solo porque toca, por no dejarlo a medias o por complacer?
🔹 El cuerpo no responde con placer, sino con incomodidad. Si el deseo no ha aparecido y el cuerpo no está lo suficientemente excitado, el encuentro puede volverse una experiencia neutral o incluso desagradable.
🔹 El cerebro aprende a asociar el sexo con una obligación. Si se repiten encuentros sin deseo real, el cuerpo empieza a desconectarse de la respuesta sexual. La próxima vez que la pareja inicie el contacto, el cerebro puede interpretarlo más como una tarea que como una oportunidad de placer.
🔹 Se apaga la curiosidad erótica. Cuando el sexo se convierte en rutina y no hay tiempo para la exploración o la excitación progresiva, la erótica se desvanece y con ella, el deseo.
🔹 No se respeta el tiempo del deseo femenino. Si el modelo que seguimos es el del microondas y no el del horno de leña, no hay oportunidad para que la excitación femenina se desarrolle completamente. Y sin excitación, no hay placer.
La idea de que hay que cumplir en la cama es uno de los factores que más influyen en la pérdida de deseo femenino. El sexo no debería ser una obligación ni una tarea, sino un espacio de conexión y disfrute.
🌿 ¿Cómo recuperar el deseo? 5 claves esenciales
Si el deseo ha desaparecido, NO es que tengas un problema, es que necesitas otro enfoque.
✔ Reencontrarse con el propio placer: Preguntarte qué te excita y qué te hace sentir bien.
✔ Crear momentos de intimidad fuera de la cama: La cercanía y la complicidad son claves.
✔ Ampliar la idea de sexualidad: El placer va más allá de la penetración.
✔ No centrarse solo en el orgasmo: Disfrutar el camino, sin presiones.
✔ Darle tiempo al deseo: No surge de la nada, hay que alimentarlo.
📝 Conclusión: No es que haya menos deseo, es que hay menos espacio para desear
Si el deseo ha desaparecido, no es una falla personal, sino una consecuencia de cómo hemos construido la relación y la intimidad.
💡 Preguntas clave para reflexionar:
❓ ¿Cómo estamos viviendo nuestra sexualidad?
❓ ¿Estamos dando espacio a la erótica en el día a día?
❓ ¿Tenemos sexo solo porque toca o porque realmente queremos?
El deseo no se obliga ni se impone, sino que se despierta cuando hay espacio para que aparezca. Y eso empieza mucho antes de llegar a la cama.